Lo que viene a continuación lo escribí hace muchos veces atrás... Simplemente el dolor era tan grande que no había sido capaz de seguir adelante... Ahora, el tiempo y la sanación que lo acompaña, más una pena terrible por la pérdida de otro ser querido, me han llevado a levantar de las cenizas este reprimido tributo a ti, mi amada Chihiro.
Qué difícil empezar esto... Si llevo muchos días tratando de escribir, pero la pena me invadía a tal punto que me bloqueaba. Ahora, después de 21 días que no estás conmigo, puedo intentar decirte parte de las cosas que me acongojan...
Me acongoja no tenerte a mi lado, no poder tomarte en brazo, no poder jugar contigo, no poder acariciar tu hermoso pelaje... Todo es no, no, no, y más no...
La culpa es inevitable... qué hubiese pasado si... qué hubiese pasado si esa tarde en que desapareciste yo no hubiera estado pendiente de otras cosas???

Y si hubiera salido antes a buscarte???
Si al salir a buscarte en la noche hubiera gritado más fuerte o hubiera pasado por el lado oscuro de esa casa...
Te das cuenta que estuvimos tan cerca!!!!!!!!!!! Era cosa de que yo caminara unos cuantos pasos más y viera con el corazón, y allí te hubiese encontrado!!!!!!

Quizás hasta hubiera estado a tiempo de salvarte!!!!!!!!!!!!!!

No sabes cómo me odié a mí misma... Quizás si te hubiera cuidado más estarías conmigo hoy, pero ahora sólo me alimentan tus recuerdos...

Te dije que el gato plomo ya ni viene... supongo que ya no tiene buenas razones para asomarse a una casa desolada, sin comida para robar y agua tuya para disfrutar....

Bueno, ahora los sillones ya no tienen tus pelos, así que mamá ya no se queja por eso... Aunque estoy segura que preferiría seguir quejándose de tus pelos, en vez de no tenerte como compañía.

Recuerdo cuando estaba haciendo la tesis y te instalabas encima de mis papeles, sólo para conseguir mi atención... Y claramente lo hacías!!!

Recuerdo cuando escalabas por mi mueble hasta llegar al monitor y te acomodabas encima de él, así yo te tenía siempre frente a mis ojos, mientras la tesis y otras tonteras consumían mi tiempo y concentración...

Ah!!! Recuerdo cuando llegaba tarde a casa y tú te ponías a correr hacia mí, me hacías la mujer más feliz del planeta!!!

Pero también recuerdo cuando ni me pescabas, salvo para pedirme comida, agua, facilidades para ir al baño o que te "apapachara" porque te picaba alguna pulgita maliciosa...

Recuerdo también cuando era pleno verano y tenías tanto calor con tremendo abrigo de piel que llevabas encima, y entonces te ponía a dormir con tus patitas mirando hacia el techo, tu cuerpo estiradito y ni te inmutabas cuando te hacía cariño en tu guatita... Parecías un perrito durmiendo así... Era tan divertido...

Pero en invierno te enroscabas cual chanchito de tierra, ocultabas tu carita bajo tus patas y no despertabas aunque te tirara los orejitas con suavidad...

Pucha que sufriste durante tus baños, era como si te estuviesen matando en vida, después ni me querías ver... pero igual te vendías por unos cuantos granitos de comida, jaja.



















