Ayer, en un corte de tiempo de mi estresada vida actual, me di el placer de ver junto a mi chico, una de las pelis más buenas que he visto en el último tiempo, después de ver Ther Departed con un elenco de pelos... hay que decirlo, DiCaprio se lució, notable evolución de este actor pinturita en sus viejos tiempos. Había visto la sinopsis de esta película, pero jamás me imaginé que me produciría tantas sentimientos y tan profundos como los que experimenté.
Sin ánimo de relatarla, especialmente por respeto a quienes aún no la han visto, creo que no sólo se jacta por ser un apeli entretenida, dinámica, con imágenes realmente preciosas y celestiales, y por mostrarnos un aparente modo de vida pinguinés, en el que las focas no son tan lindas como siempre las muestran, jaja.
Puedo decir que también se jacta por exponer y desarrollar temáticas profundas, que me hicieron reflexionar mucho acerca de temáticas que como seres humanos deberían sensibilizarnos al menos un granito de arena.
Me refiero principalmente a la discriminación y a la responsabilidad con el cuidado de nuestro medio ambiente y de la coexistencia con otros seres vivos como los pinguinos. De hecho, tan sólo recordar los acontecimientos pinguinezcos que vi me da penita, me emociono... y como cualquier nenita sensible o mamona, como quieran llamarme, no pude evitar llorar con los últimos momentos. Por suerte siempre paso inadvertida, jaja.
Así es, discriminación. Como en todas las especies, la Ley de Darwin, con sus principios de selección natural y adaptación, se traduce muchas veces en lo que conocemos discriminación. Así como los papás de una chica dejaron de pagarle la universidad para presionarla a que dejara a su novio que no había realizado la enseñanza media; así como la perra de mi vecina no se mete con perros un poquito más chicos que ella; así como los de clase alta no se casan con Pérez, Rojas, Chávez, sino con Larraín, Lyon, De la algo...; así como cuando los niños eligen mascota, y tienen la posibilidad de escoger a un animalito con su patita atrofiada, pero no, no lo hacen, se van por el perrito de raza que le cuesta el triple; así como cada cual -incluyéndome- escoge aquello que aparentemente no tiene fallas, aparentemente se adapta a nuestras necesidades y aparentemente es mejor que el resto... Pero hasta qué punto??? Qué asegura la felicidad con una cosa o con un ser que en apariencia es mejor o es menos defectuoso que otro. Quién asegura a ese niño que prefirió al animal de raza fina, que jamás le dará la locura y termine rebanándole un brazo???Como siempre, jamás hay una respuesta concreta y certera a ninguna de estas preguntas... tan sólo pienso que es posible flexibilizar tantas posturas que nos llevan a ser tan intolerantes, tan altivos, tan superiores ante otros... Quiénes somos para aplastar a otro??? Quiénes somos para decir a qué o a quién puede aspirar un otro??? Yo creo que realmente nos creemos soberanos del mundo y eso me hace sentir un ser despreciable.
Y como soberanos del mundo, aspirantes a soberanos del universo, tampoco somos capaces de respetar a una serie de especies que viven en este mismo planeta como los pinguinos, qué nos da derecho a quitarles su fuente de sustento, quitarles su lugar de vivienda, sus espacios de diversión??? Qué me da derecho a aplastar a las arañas que aparecen por ahí, para quienes yo soy un alienígena con increíbles poderes, a los que deben temer inmensamente... Qué puedo decir??? Mayor tolerancia, no somos mejores, tampoco peores, y así como algunos van a golpearse el pecho a una iglesia, cada cual podría darse una PLR -yo ya me la estoy dando- y tratar de enfrentarse a los propios rechazos y discriminaciones que fomenta para ver si tiene tanto sentido... y también una PLR por cada vez que no somos capaces de botar la basura donde corresponde, por no reciclar cuando nos fue posible, por tratar mal a un animalito, o por aplastar a arañas peludas y temibles, jaja. Ésa fue para mí, jaja.
Así me despido queridos contertulios y contumelias, como dice el amigo Germanio, esperando que puedan ver pronto esta peli y les haga sentido como a mí, no el mismo, ya que staría contribuyendo a la intolerancia, pero sí que los lleve a reflexionar sobre temas que son parte de nuestra primitiva y actual existencia.






















