Hay muchos momentos de la vida en los que uno debe abandonar todo lo que está haciendo para atender, con todos los sentidos posibles, a ciertos hechos como por ejemplo lo que me llevó a abandonar mi escuálido esfuerzo por seguir trabajando en mi tesis, a estas horneadas horas de la tarde de un día domingo 10 de diciembre del 2006, a eso de las 16 horas... Hoy fue la muerte de Pinochet, a eso de las 14:15 horas, días después de haber cumplido 91 años.
Creo que en este día, donde además -según la información de los canales chilenos- estaba de cumpleaños la esposa de este personaje, mis inquietudes como chilena apuntan a la incapacidad de la justicia de nuestro país para actuar frente a los crímenes cometidos durante tantos años y que mancharon de miseria y sangre nuestra historia. Si bien no voy a celebrar, porque creo que no me corresponde, de hecho creo que no celebraría la muerte de nadie, tampoco voy a celebrar si el Estado Chileno con Michelle Bachelet a la cabeza, dictamina duelo nacional o le rinde homenaje a quien definitivamente no se lo merece, desde la óptica de los derechos humanos y desde el sufrimiento de muchas familias que vivieron la tortura y la muerte y desaparición de sus integrantes durante el régimen militar impuesto por Augusto Pinochet Ugarte.
Estoy escuchando los comentarios de Julio Dittborn en Canal 13 y me siento en total contradicción con alguien que considera a Pinochet como un Presidente y no como un dictador, que se apropió literalmente de un poder que NO le otorgó un pueblo mediante la tan manoseada democracia, sino que lo obtuvo a través de la violencia, las maquinaciones y un régimen de horror, al más puro estilo Hitleriano.
Ahora habla José Antonio Gómez... recordando la realidad que tuvo Allende cuando murió y en esos tiempos celebraron con champaña y abrazos, quienes hoy lloran y gritan frente al Hospital Militar.
En fin, al pensar en Pinochet siempre tiendo a pensar qué sería de mí en un sistema de vida donde no pudiera expresar mis pensamientos y sentimientos sin miedo a que me corten las manos o me maten, o que torturen a aquellos a quienes yo quiero por mis propios actos.
Como pseudo cientista psicosocial reconozco que igual me gustaría estar tanto en Pza Italia como en las afueras del Hospital Militar, pero creo que mejor voy a intentar volver a los estudios de cómo hacer una tesis y no morir en el intento.

4 comments:
Todavía no creo q se haya muerto... no será una estrategia para ocultar el hecho de q lo sacaron del país o de que se asoció final% con los ovnis para dominar el planeta???
Confirmado, no habrá duelo nacional según el vocero de gobierno, alias hijo de Lagos... Me parece.
Un mail que me llegó de un compañero de U decía (en medio de los conflictos éticos por si celebrar o no) "Yo celebré fui a plaza italia, me encontré con muchos amigos, no fui a protestar por un mundo distinto, fui a celebrar que murió un hueon malo, que le hizo como el pico al país.
La wea fue muy linda."
Pucha que tiene razón. lamentablemente yo no celebré ni lo habría hecho si hubiera estado en Santiago no sé si porque murió porque en realidad que no me ha traído el más mínimo sentimiento de lástima o respeto este personaje que cagó la vida de tantos, sino sólo porque creo que el sentimiento no debiera ser de alegría sino de vergüenza por estar en un país donde la JUSTICIASS vale callampa.
En fin.
Como decía la chapita de un loco que venía en el metro cuando yo venía de rcgua (cerca de un cumpa con una polera de Allende)
"Gracias mi General Augusto Pinochet"
Gracias por dejar este mundo de una buena vez
Ah y puta... Si decretaban duelo nacional.. Ahí sí que había que dejar la cagá, con capucha, molos, zorra misma!!!
Esa weá si que ya era como mucho
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