Sunday, November 26, 2006

Abdución

Qué puedo decir... los ovnis y los extraterrestres ni se interesan por mí, pero sí por mi gata... Seguramente les interesa descubrir cómo es que un ser viviente de este planeta puede pasar la mayoría de su existencia literalmente echado en cualquier pedacito de espacio suave y cómodo, dedicando sus funciones mentales y físicas a la contemplación plena del mundo onírico... Será que quieren tener más material de estudio para perfecionar lo que hicieron con el pequeño y dulce Pinocho en una de las pelis más mágicas y tristes que he visto más de una vez, aunque no tuvo tan buena crítica entre aquellos que supuestamente lo saben todo de cine, me refiero a Inteligencia Artificial (AI)... cuando lograron que por primera y eterna vez, David pudiera ir al mundo de los sueños al que tenemos el privilegio y, al mismo tiempo, la tortura de poder ingresar los que nos hacemos llamar humanos, y nos damos aires de civilizados, cuando ni siquiera podemos acoger a un niño que quiere entregar toda su dedicación a quien ama. En fin... Al menos no todo en la vida puede ser tan miserable, especialmente con esa maravillosa y celestial música que acompaña el precioso regalo que recibió David de los extraterrestres o lo que podría ser una versión remasterizada de los humanos, jaja...
Bueno, y la Chihiro sigue durmiendo a su antojo en lo que es todavía mi aposento -antes de que me termine echando de él, jaja-, sirviendo de alimento a la curiosidad de los ET.

Monday, November 20, 2006

Las Llaves del Paraíso

Para muchas de las personas que me conocen no es sorprendente saber que me declaro una persona atea... gracias a Dios. La religión, la fe en Dios, Jesús o cualquier santa divinidad no es tema para mí, y si eso merece que reciba un castigo divino o terrenal, ya comienzo a prepararme para los latigazos, los piedrazos y cualquier otra acción sadomasoquista, jaja.

Supongo que parto diciendo esto para que no se hagan una idea equivocada o sesgada de lo que puede venir a continuación. Hace unos días, mientras recorría esta poco oxigenada ciudad de Santiago de Chile en la nueva línea del metro (L4A), me senté al lado de una hermosa e inquieta señorita de unos 7 años de vida, que escondía un impresionante secreto... Bueno, no le duró mucho el secreto, porque al poco tiempo de sentarme, comenzó a decirme que era poseedora de "Las Llaves del Paraíso"... Si ya es algo poco frecuente creer en el Paraíso, más lo va a ser que un ser terrenal posea las herramientas necesarias para entrar en él.

Pero mientras la niña de ojos color miel seguía exclamando su secreto a los cuatro vientos, yo comencé a divagar acerca del Paraíso. ¿Qué es el Paraíso ?, pensé. ¿Qué es el Infierno?, agregué. Y mientras caía en la dicotomización de la existencia: malo/bueno; Infierno/Paraíso; blanco/negro; amor/odio; sexo carnal/romanticismo; realidad/fantasía; felicidad/dolor, USA/Latinoamérica, Irak; hadas/brujas; Gollum/Smeagol; Saruman/Gandalf; McDonald's/buena alimentación; teoría/práctica; suegra/hada (jaja); entre otras miles de formas de ver la vida según dos extremos opuestos o en guerra declarada de un mismo continuo.
Y por supuesto no llegué a ninguna conclusión radical y certera en este tema, ya que es imposible, y si hubiera llegado a eso sería la persona más cerrada y ciega de este universo. Para mí existen tantos Paraísos como personas hay, tantos Paraísos como seres vivientes, tantos Paraísos como momentos en la vida de cada cual, de cada quien o de cada que.

Es muy parecido a lo que escribí en el Triángulo de las Bermudas -citándome a mí misma-, es como si el o los infinitos Paraísos fueran el encuentro de espacio y tiempo que crea una maravillosa instancia en la cual no todos podemos participar, ya que no todos somos capaces de sentirla ni de identificarla según nuestras necesidades, creencias, sentimientos, experiencias y sueños.

Quizás el Paraíso de un asesino en cadena es aquel pedacito de tiempo y espacio donde todas las circunstancias confluyen en el momento perfecto para enterrar cinco preciosas garras en pleno estómago como el mítico y preciado Freddy Krueger en las interminables Pesadillas!!! Quizás el Paraíso de un violador es aquel cuando lograr perpetuar el acto sexual y de dominación sobre su desgraciada víctima de esencia virgen e inocente. Y para otro tipo de villanos -como yo- el Paraíso en un momento, lugar y tiempo determinado puede consistir en devorarse una exquisita porción de empanadas fritas, con queso maravillosamente derretido, fluyendo por pequeños agujeros y saciando momentáneamente una gula obstinada.

Hablar de cuántos Paraísos hay es como tratar de contar las estrellas, como tratar de recordar cuántas veces hicimos algo de lo que estamos arrepentidos; de aquellos momentos en que quisimos pedir perdón y no fuimos capaces de hablar; o de aquellas veces en que quisimos mirar a alguien directamente a los ojos, pero la verguenza, la "plancha", la timidez fue más fuerte y nos quedamos con las ganas de saber si nos hubiese correspondido la mirada, al menos eso, jaja.

Paraísos como comerse una manzana sureña cuando vamos caminando por caminos de tierra, rodeados de pequeñas colinas verdes y envueltos por un viento fresco y el sonido de unos Queltehues pidiendo la tan ansiada lluvia; o cuando nos enamoramos; o cuando estamos sedientos por el desierto más árido del planeta, y de pronto aparece de la nada un pozo o arroyuelo de agua limpia y transparente como en El Principito; o cuando nos sacamos la nota que necesitábamos para pasar el ramo que tantos dolores de cuello nos costó (mejor ni mencionar las otras cosas que nos costó, cierto?, jaja); o cuando nos resulta un proyecto para el cual estuvimos trabajando miles y miles de días, noches, y somos bien evaluados por quien realmente lo estamos haciendo; o para aquellas mujeres que desean incansablemente convertirse en madres, y llega el momento del parto, pudiendo por primera vez besar y abrazar a sus pequeños retoños (sin importarles, claramente, lo asquerosos que vienen de sus vientres, con un montón de cremas de dudosa procedencia y un aspecto horrible, totalmente lejano a lo que muestran en las películas, donde los cabros chicos salen completamente limpios y hasta caminando, jaja).

En fin... Tantos Paraísos como personas, seres vivientes, entes o lo que sea, tantos Paraísos como pelos de mi gata, como estrellas, como sueños, como dolores, como balas lanzadas por USA y otros muchos, tantos Paraísos como espacio y tiempo...

Tantos Paraísos como tonteras se me pueden ocurrir a mí, jaja... Aquí les dejo uno de los tantos caminos que conducen al Paraíso, y si no les sirve, espero que puedan encontrar los suyos.

Tuesday, November 07, 2006

El Triángulo de las Bermudas

Hace poco leía un artículo de una vieja revista del cable, y me llamó mucho la atención el siguiente párrafo: "Así como el cuerpo humano tiene una serie de meridianos o flujos energéticos, o puntos precisos donde se ubica la activación y anulación de ciertas propiedades físicas y mentales (de hecho, en esto se basa la acupuntura), los planetas también serían seres vivos con propiedades similares. Curiosamente, todos los planetas contienen un centro caótico (que pasa por el meridiano 40) donde las fuerzas sutiles de la naturaleza se alborotan. En el caso de la Tierra, ese sector lo ocupa el llamado Triángulo de las Bermudas, también conocido como el Triángulo del Diablo".
Como muchos saben, es en este lugar donde han desaparecido un montón de aviones, barcos y lo que se puedan imaginar. Quizás es por eso que nos visitan tantos extraterrestres, ya que creen que les estamos robando sus malditos ovnis... como si fueran tan top y sofisticados, jaja. Me quedo con las Transantiago (sin comentario). Pero es a partir de todo esto que me pregunto si no existirán esos puntos de vacío en cada existencia, en cada vida, como los agujeros negros -no lo digo de otra forma ya que puedo ser maliciosamente malinterpretada- o en los cuales todo se confabula para la mezcla perfecta entre dos fuerzas, entre dos aspectos quizás muy distintos entre sí, entre dos facetas, entre dos mundos tan opuestos y complementarios a la vez que son la realidad y la fantasía.
Y es entonces que recuerdo a Magritte, a Dalí, al Surrealismo... Claros exponentes plásticos o concretos de los que sería este choque entre ficción y realidad... También tenemos a Tolkien, C. S. Lewis, J. K. Rowling... The Beatles, The Doors, Nirvana... Cada cual en su forma, en su estilo, en su modo de expresar esas instancias de encuentro entre lo que alberga nuestra mente y nuestros sueños, y el espacio físico con el que convivimos diariamente, y del cual nos apoderamos para fabricar lo que conocemos como experiencias de vida.
Pero las cosas jamás son blanco y negro, aunque algunas veces tratemos de verlas así, y entonces la vida nunca es tan real ni tan soñada tampoco. Es como esas veces en que hemos estado "arriba de una pelota" o nos hemos trasladado a los tiempos de ceremonias ancestrales donde las visiones y la apertura de nuestros sentidos por medio de yerbas (hierbas) milenarias, nos convocan a una conexión plena con el universo, en donde cada elemento se funde y llegamos a temer por nuestra propia identidad, por el momento en que el que volvamos a ser capaces de elegir entre el desmembramiento universal y lo que ya cobijamos como nuestras propias vidas.

Pero no es necesario nada de eso para experimentar esos instantes de fusión entre realidad y fantasía, y es que son interminables, se superponen, se intercambian, juegan con nuestros sentidos, pero siempre están ahí, esperando a ser notados, esperando a lograr nuestra fascinación y por ende su esplendor.
Y es tan fácil verlos, desde una fantástica tormenta eléctrica, donde los rayos dejen una estela de luz en el cielo y se conviertan en enormes ramas como miles de brazos de un río de origen remoto que lucha por alcanzar la fuente mayor; o como el momento mismo del nacimiento de un ser vivo, que comienza a exponer todos sus sentidos a un nuevo ambiente, y no sabe del miedo aprendido, sólo confía en una nueva existencia; o cuando nos sentimos enamorados y ese ser en particular condimenta cualquier momento amargo; o cuando un colibrí recolecta hilos de un arco de fútbol y pequeñas ramitas para conformar el hogar más acogedor donde dará vida a una nueva familia que pronto migrará; o cuando caminas por un parque rodeado de árboles y corre un agradable viento, provocando que miles de hojas y pétalos se les desprendan y formen una lluvia mágica, envolvente y maravillosa (aunque algunos no lo disfrutan tanto, especialmente en primavera con las famosas alergias estacionales)... y si no se lo imaginan, pueden ver cualquier animación japonesa y allí tendrán el clásico cerezo en flor; pero también están los tibios atardeceres, que en cualquier parte del mundo es una mezcla de diversas sensaciones, ya que es el momento en que se da paso a la espeluznante y atractiva noche...

En fin, tantas y tantas imágenes cruzan mis pensamientos cuando evoco la fusión o el encuentro entre la realidad y la fantasía, entre lo cotidiando y la magia, entre lo aparentemente normal y lo sorprendentemente insustancial, pero que igualmente encuentra cabida en este mundo y en otros, en nuestras mentes, nuestros sueños, nuestros deseos, nuestros afectos, nuestros sentidos, y nuestras propias locuras, en mayor o menor grado según la escala del "consenso", aunque yo más bien emplearía el concepto de la "mayoría"... y si no, pregúntenle al Quijote de la Mancha.

Como siempre los dejo con unas imágenes que tientan a la fantasía y a la realidad...

Saturday, November 04, 2006

Twister, segunda patita

Para los que se quedaron con gusto a poco... no siempre los tornados son tan catastróficos, jaja...

Monday, October 30, 2006

Sueños... Parte 2: Tornados

Hoy es un día de ésos en que uno se imagina estando en medio de una tormenta; deslizándose con el viento a mil kilómetros por hora (será mucho???, jaja), derribando todo a su paso, jugando con remolinos de techos, ramas de árboles, aves distorsionadas, incluso hasta vacas... vacas???, en USA todo puede ser, aquí en Chile quizás un poco de viento maravilloso, fresco, hasta excitante diría yo, en su sentido más romántico, no en aquél que pasa por sus sucios cerebros. Y hoy, con un cielo oscuro, con un viento fresco y fuera de estación, me siento inspirada a editar una idea que tenía hace tiempo guardada entre mis borradores, mientras asumo que ya es un día perdido para mí en términos de producciones intelectualoides. Me refiero a los Tornados, a mis sueños con los Tornados.

Realmente qué fascinante es el mundo de los tornados, recuerdan esa película Twister, con la excelentísima actuación de Helen Hunt y Bill Paxton (ahhh!!! suspiros)... qué ganas de estar en sus pellejos. Bueno, el punto es que en mis sueños sí lo he estado. Muchas veces, especialmente en mi infancia, tuve un sueño recurrente en el que aparecían tornados, y era fenomenal, maravilloso, espectacular, inigualable.


Algunas veces soñé con varios tornados que arrasaban con todo a su paso, parecían cuncunas que se doblaban y arrastraban por el suelo, pero girando rápidamente al mismo tiempo. Todo era polvo, tierra y una nube café que no permitía ver absolutamente nada con detalle.











Una vez soñé que estaba dentro de una casa, en su segundo piso, y de pronto sentía que las ventanas comenzaban a vibrar, cada vez con mayor intensidad, y al asomarme veía cómo se iba acercando un tremendo tornado. Después de unos breves segundos todo comenzó a tambalear y la casa pareció desprenderse de sus cimientos... luego no recuerdo más, sólo que tenía unos horribles zapatos rojos de charol, jaja, no, es broma, nunca tanto.

Pero quizás mi mejor sueño con tornados y es el que siempre recuerdo con más sorpresa, es uno donde yo me encontraba en una isla, específicamente en la playa, con vista a un maravilloso mar y gente a mi alrededor (no era Lost, por cierto). De un momento a otro el cielo se oscureció en el horizonte y antes de que todo pudiera tener sentido, me encontraba retrocediendo, corriendo hacia unos árboles alejados del mar, y presa del pánico, me subí a ellos junto con unas cuantas personas más. Desde el mar venían no unas olas gigantes como ya verán en otros sueños más, sino unos tornados acuáticos, jaja, unos gigantes y demoledores tornados, de los cuales yo pretendí salvarme aferrándome a las ramas de unos árboles.
Al parecer nunca tuve el placer de presenciar el final de uno de estos sueños, pero sí recuerdo con impresión, que en el último de ellos, al despertarme, me encontraba aferrada a mí misma de la misma manera en que lo hice de las ramas de los árboles para intentar salvarme de los tornados. Era tan fuerte la forma en que me aferré de aquellas escuálidas ramas, que al despertar tenía casi impresas mis manos en mis brazos y en mi espalda, ni qué hablar de lo tensa que estaba. Ahora recuerdo eso con diversión, pero realmente me impresiona mucho el poder de los sueños.



Si alguien me pregunta si me gustaría estar de veritas en un lugar yanqui donde pasara un tornado, creo que la respuesta es obvia, claro que sí!!!!!!!! No sé si tendría las suficientes agallas para estar a centímetros de él, pero con lo demente y loca que soy, es bastante posible.


Y para seguir deleitándose de estos placeres terrenales, los dejo con imágenes del sitio web:
mesoscale.ws/documents/, ya que ustedes saben lo importante que es el derecho de autor, y como yo no me las puedo estar dando de busca tornado ni menos de fotógrafa profesional, prefiero ser honesta y decir que las fotos no las saqué yo, jaja, aunque algunos lo pensaron, cierto?, jaja...

















Otra de mis fascinaciones... las tormentas eléctricas...
Pero eso quedará para otro capítulo más...
Al fin y al cabo, esta historia continuará...

Friday, October 20, 2006

Chihi Obsesión

La Chihiro siempre es tema de inspiración para mí, y en este caso voy a considerar este escrito como un receso en mi blog, dado que no quiero cranear mucho, sólo disfrutar de ella, de lo hermosa y divertida que es. No sé qué pasa con los gatos, que cuando tienes uno como que te enamoras de él y le tomas un gustillo por las cosas que tiene motivos de gatos, como tazas, dibujos, portalápices y diversos utensilios y cachibaches... es algo así como una obsesión. Pero la verdad es que me gustan todos los animales, en especial los cuadrúpedos y mamíferos.

Cómo no va a ser hermosa mi guagua, tan sólo miren su lindo y bello rostro cuando duerme. La contemplo y siento un descanso a mis preocupaciones y cavilaciones de esta vida, que hacen que uno sienta una carga al caminar... pero cuando llego a casa y la veo, todo se desprende de mí, al menos por un momento, todo parece no importar y soy feliz al ver cómo se da vueltas en el suelo, algo que usualmente tiendo a pensar que es como su manera de mostrar su cariño hacia mí y de decirme que está feliz de que llegue a casa, jutno a ella. Cómo no me voy a alegrar, cuando saca una tremenda lengua, no sé de dónde, para realizar su aseo matutino, o cuando se pasa la "manito" por la cara para poder limpiarse aquel lugar donde no alcanza a llegar con la lengua. O esos momentos gloriosos en que hace travesuras como dar vueltas en torno de sí misma, intentango agarrarse la cola, o bien cuando da un gritito y sale corriendo para esconderse de mí...

Ufff, otros momentos geniales son cuando la Chihiro se da vueltas para dormir, más aún cuando queda totalmente durmiendo de espaldas y con las patitas estiradas, para ver si le llega algo de brisa marina de alguna parte que la refresque un poquito y sentir el olor a deliciosa comida del mar.

Yo creo que uno de los peores momentos para mi gatita son los días de verano, cuando el sol y el déficit de sombras citadinas la obligan a replantearse los lugares donde escabullirse de tanto calor, y un calor sofocante como el que hay en Santiago. Pobrecita, ya comienzan esos días y como ella es un animal bestial lleno de pelos, de un abrigo de piel, me imagino que debe pasarlo bien mal estos meses de primaver y verano.

En fin, dejo el mensaje de cariño que siento por mi Chihiro y el mensaje que ella envía a través de su plácida siesta... mientras sueña con cerros y cerros de comida, de distintas variedades, helado, manjar, chocolate, le encantan las cosas dulces!!! y un poquito de salmón al vapor y filete de vacuno... qué soñarán los gatos???


Saturday, October 14, 2006

Maldita locura

Ayer soñé que mataba con mis propis manos a una serie de personas... tenía un cuchillo y toda la locura se desataba a mi alrededor. Tuve dos sueños seguidos en los que asesinaba a sangre fría a personas, no sé muy bien explicar los motivos, pero recuerdo cómo claramente enterraba el cuchillo en sus corazones. De pronto recordé a Jack Nicholson en su mítico papel en The Shining o El Resplandor, qué más psicópata que eso. Sólo miren su maravillosa cara, su espléndida expresión de locura, de posesión, de placer!!!

Bueno, así me sentí yo, como que me poseía la locura y sólo atinaba a buscar el lugar exacto del cuerpo de la otra persona donde dar una estocada fatal con mi cuchillo. Maté a tanta gente, que no recuerdo su número, pero sí recuerdo que en el primer sueño, habían familiares, jeje. Sólo que entre ellos también se mataban, aunque parece que yo maté a más, y por ello iban a darme mi castigo...

Fue tan extraño, era yo asesinando a otras personas sin un motivo totalmente conocido, pero debía hacerlo, estaba dominada, alineada hacia un objetivo preciso: asesinar, matar. Pero era casi como un juego, casi como un Resident Evil o algo así, como si ni siquiera me importaran los sentimientos de mis víctimas, su temor, su ansiedad, su último suspiro, la última mirada a su ser amado o estimado o odiado, da =...

No sé por qué habré soñado en dos ocasiones seguidas que mataba a gente, parece que me quedó gustando, parece que tengo muchas ganas de hacerlo, jaja. Cuidado, no se acerquen a mí, que soy una psyco!!!

Ok, igual al final del primer sueño, los sobrevivientes o zombies, a estas alturas no lo recuerdo bien, abrían la escotilla a un caldero, donde ardían las llamas de lo que yo interpreté como un maldito infierno... Pero no entré, tenía como mucho calor, así que preferí cambiarme de sueño y seguir siendo una maldita psyco freddy jack feñis y dejar el infierno para Hitler y sus malditos secuaces recibiendo piñas del divertido satán interpretado por Harvey Keitel, en Little Nicky.

NOS VEMOS EN EL MALDITO INFIERNO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!