Thursday, September 21, 2006

El descubrimiento del amor

Para quienes vean este título, probablemente la primera oración que se les dibujará en su mente es: Qué mamona!!! Y sí, es cierto, hasta yo la encuentro considerablemente mamona, sentimentaloide, cebollística, pero creo que todos tenemos una parte de eso en nuestras esencias como seres humanos, de lo contrario no existiríamos,y si alguien conserva aún la concepción del hombre y la mujer como entes instintivos y salvajes, guiados sólo por la necesidad de procrear y saciar las necesidades del cuerpo, está bastante out.
Pero por qué poner esta imagen y este título tan meloso? Supongo que es por lo que significa, supongo que es por la intensidad del sentimiento nacido entre estas dos personas, tan diferentes entre sí, pero unidas por un lazo tan fuerte llamado amor. Y es que uno no nace sabiendo qué es eso, tampoco tenemos asegurados el camino hacia este mágico sentimiento, y muchas veces vemos entorpecida la meta de llegar al amor ya sea por variables culturales, como era el caso de estos dos personajes: Chow Yun-Fat y Jodie Foster en sus respectivos papeles de El Rey y Anna. Pero a pesar de todo esto, a pesar de todas las reglas, normas, costumbres y valores que sólo formaban un tornado entre estos dos "amantes", creció el sentimiento del amor como una pequeña llama de fuego que se va alimentando con las experiencias, con las vivencias cotidianas hasta que ya no hay vuelta atrás, hasta que se transforma en la conocida hoguera que quema a cada cual, de distintas maneras, pero no para separarlos sino para unirlos.
Y este sentimiento no necesita de un beso, de una caricia, de un contacto más complejo para existir, sólo nace y se nutre, eso sí, de estas experiencias.
Y llegado el momento, las barreras costumbristas y culturales se derriban, se desvanecen ante este poderoso sentimiento, para comprender que no se puede luchar en contra de él. Así, el atractivo y místico Chow Yun-Fat (también conocido por su espectacular participación en El Tigre y El Dragón) representando a un Rey de Oriente, le confiesa a su amada (Jodie Foster) que hasta ese momento -mientras baila con ella un último vals- no había concebido la posibilidad de encontrar el amor en una sola mujer, básicamente que en ella se concentrara toda su intención, capacidad y potencial para amar. Y cómo no entenderlo en su contexto cultural, ya que como rey contaba con numerosas esposas que estaban a su disposición con el objetivo, claramente, de proporcionarle hijos para la estabilidad y perduración de su imperio. Pero hasta la llegada de Anna no sabía lo que era amar a una sola mujer, quizás sabía cómo era amar a varias mujeres en términos de complacer necesidades de cariño, importancia y sexo, pero no en en la forma compleja y conjunta de todo eso y más reunido en una sola entrega hacia una sola mujer.
Bueno, mi idea no es para nada plantear que la monogamia es la única y más válida opción en torno a las relaciones de pareja. Cada uno sabrá lo que es mejor para sí mismo, pero problablemente no para su o sus parejas, el punto es lo fascinante y maravilloso que puede ser vivir con amor. Y más maravilloso si este amor es compartido, bidireccional, lo que hace que nuestras vidas tengan un sentido más supremo, más trascendental, como lo que unió a Anna y El Rey, y que los uniría por toda la existencia, a pesar de no compartir un mismo país, una misma cultura ni los mismos objetivos de vida de cada cual.
Supongo que a estas alturas ya deben haberse quedado dormidos leyendo esto, pero sólo quería expresar lo que sentí -en una mínima expresión- al ver ese último mágico momento entre Anna y El Rey, y la emoción de saber que a pesar de que se amaran, cada quien sabía que sus destinos concretos no podían seguir un mismo rumbo. Eso es todo. ;-)

2 comments:

Anonymous said...

pff mamona y fome
sexo nada mas

Anonymous said...

jaja.. sabias palabras...

Hay muchas barreras que hay que superar en el amor, pero como dijo el Papa, "No tengas miedo de mirarlo a él "... (refiriéndose al mono)
y.. "El amor es más fuerte"..

Así que estamos condenados a ser felices y sufrir por amor, no hay caso, tamos sonaos... La vida sería más fácil con sexo nada más