Friday, September 22, 2006

Valparaíso de mi amor...

Valparaíso. Cómo definir o describir este lugar tan maravilloso y tal folklórico de Chile. Supongo que puedo partir mencionando las exquisitas chorrillanas que hace algunos años comí en el J. Cruz, Restorán -escrito a lo chilensi- que se encuentra ubicado en un pasillo creo que llamado calle Condell, donde tienes que hacer fila en las coches para saciar tu hambre y tu sed... Además, es el clásico pasillo ocupado para saciar otro tipo de necesidades básicas, cuando el carrete ha sido muy bueno, así que comprenderán que la espera es algo envolvente afuera. Pero estando adentro te olvidas del exterior, y te transportas a un mundo solidificado en un pasado entre guerras, atestado de "cachibaches" y adornos tales como sombreros de marinos -en sus distintos rangos-, muñecas de porcelana, cuadros de barcos en la mar, reproduccipnes en pequeña escala, aunque ni tan pequeña, de barcos antiguos como aquellos ocupados por piratas, y si alguien mide como 2 metros y algo de estatura puede llegar a topar su cabeza con un misil colgado en el local. En realidad, tiene tantas cosas en sus paredes, techo, repisas, que es imposible comer sin lanzar miradas curiosas alrededor, mientras se enfría la chorrillana. Bueno, para una persona curiosa como yo, en un lugar de múltiples desafíos y mantiene mi constante interés en miles de objetos al mismo tiempo.
Ahora, otro de los encantos de Valparaíso son los varios ascensores, de diversa forma, estilo y gracia, que sirven para acercar a la gente a sus destinos, especialmente en esos cerros tan empinados donde se instalaron las casas hace ya varios años, cono una fila de piezas de dominó, que cada vez que llueve corren peligro de derrumbe -sin querer darle una nota trágicómica a mi cometario-. Uno de estos maravillosos ascensores es el Polanco, que es contraindicado para personas que sufren de claustrofobia, ya que el ingreso a él es como el túnel de una mina subterránea y el ascensor en sí funciona subiendo y bajando por un túnel vertical, de modo que en el trayecto no ves más que el cemento de las paredes y te imaginas: ¿Qué pasaría si justo a la mitad del trayecto, el ascensor sufriera un desperfecto y quedara encerrado aquí? Por suerte, cuando yo tuve la oportunidad de viajar en este ascensor, no pasó nada trágico, sólo que andaba algo "enguayabada" (con caña) al parecer, pero pasó a mayores. Y la vista que se tiene desde este ascensor, una vez que llegas a la cima, es espectacular, sólo que ves otro lado de Valparaíso, no el sector costero con sus embarcaciones en los puertos, sino aquel que es menos farándulero y más crudo en términos de pobreza. Eso según lo que yo alcancé a conocer de Valpo, puede que me equivoque rotundamente, así que espero los repudios e insultos en esta página, jaja. El resto de los ascensores tienen algún grado de inclinación, y tienen ventanas donde uno puede disfrutar de las distintas escenas que entrega la panorámica de Valparaíso. Unos duran tan poco en su trayecto que te quedas con las ganas, otros dura lo suficiente para pensar en hacer algo más que observar el exterior, sólo por el gusto de incrementar las experiencias de la vida y mencionarlas cuando tienes que jactarte con alguien, jeje.
Y los viajes en bote por la noche!!! Con las luces decorando todos los cerros porteños, como si fueran miles de árboles de navidad posados en la tierra a la perfección. Y a lo lejos vislumbras lo que podría ser Viña del Mar, que en lo particular no me atrae, pero que sabes que te encuentras en una inmensidad y en cada vuelta hay otra realidad, otras costumbres e historias, porque no me van a decir que es comparable o que es muy similar Viña con Valpo, que si quiero comer chorrillanas me vaya a algún restorán de Viña, no, no, imposible. Cuando quiera ir a realizar un documental sobre el Miami Vice de Chile, entonces tendré que verme en la obligación de ir a la tierra de las rubias teñidas, y de los festivales top.
En Valparaíso también se vive la historia antigua mezclada e incluso viviendo paralelamente con las nuevas generaciones, entre las que se destacan los universitarios, ésos que en la actualidad aportan buenos ingresos, y que reinventan sus tendencias a través de los festivales de cine, japoanimación, new wave, new age o cómo sea, y que hacen que cada día sea un carrete más, que cada día exista una nueva actividad por la que celebrar, y hacen que quienes estudiamos en la capital, envidiemos cada vez que recordamos esa realidad tan fresca, tan dinámica y tan porteña, al fin y al cabo.

6 comments:

Anonymous said...

Bueno yo agregaría que Valparaíso es la ciudad con los cerros y recovecos más expectaculares...

Puedes partir de un cerro, subir unas escaleras y darte vueltas y vueltas por pasillos oscuros, lugares con restaurantes cuicos, miradores, etc etc, siempre subiendo y bajando por escaleras... (o ascensores)

Lo otro bacán es carretiar en el puerto, care raja por la noche es lo "más mejor", barato y entretenido... Aunque siempre vai a encontrar un lugar donde tomarte una chelita... Es cosa de buscar pa no tener que entrar a los lugares caros...

Ahí te va la canción que cantamos el finde :D

La Joya del Pacífico
Lucho Barrios

Eres un arco iris de múltiples colores
mi Valparaíso, puerto principal
tus mujeres son blancas margaritas
todas ellas arrancadas de tu mar.
Al mirarte de Playa Ancha, lindo puerto
ahí se ven las naves al salir y al entrar;
el marino, te canta esta canción
yo sin tí no vivo puerto de mi amor.
CORO
Del cerro Los Placeres yo me pasé al Barón
me vine a Cordilleras en busca de tu amor
te fuiste al cerro Alegre y yo siempre detrás
porteña buena moza no me hagas sufrir más.
La Plaza de la Victoria es un centro social
avenida Pedro Montt como tú no hay otra igual
más yo quisiera cantarte con todo mi corazón
Torpederas de mi ensueño,
Valparaíso de mi amor.
En mis primeros años yo quise descubrir
la historia de tus cerros jugando al volantín
como la mariposas que vuela entre las rosas
yo recorrí tus cerros hasta el último confín.
Yo me aleje de tí, puerto querido
y al retornar de nuevo te vuelvo a contemplar
la Joya del Pacífico te llaman los marinos
y yo te llamo encanto como Viña del Mar.
CORO
Del cerro Los Placeres yo me pasé al Barón
me vine a Cordilleras en busca de tu amor
te fuiste al cerro Alegre y yo siempre detrás
porteña buena moza no me hagas sufrir más.
La Plaza de la Victoria es un centro social
avenida Pedro Montt como tú no hay otra igual
más yo quisiera cantarte con todo mi corazón
Torpederas de mi ensueño,
Valparaíso de mi amor.

feñita said...

Y hay que decir que la Mentita de bajativo, después de comerse la clásica chorrillana en el J. Cruz, sí puede convertirse en algo más que eso... jaja... y al día siguiente descubirte a ti mismo convertido en un marciano, con la lengua verde y hablando un idioma extraño, jaja. Es increíble Valpo, cada vista, cada escenario, cada personaje... Próximamente: La historia de Eugenio... ya vendrá, no desesperen...

Anonymous said...

desesperacionessssssss

jajaaj

Para todos los visitantes de este blog. Necesitamos su ayuda para que no muera en el olvido jaja

Postee con cualquier nombre, invente cosas, para que así el blog no se sienta tan solo :P

feñita said...

No necesito la compasión de nadie, jaja, mi blog es bkn por lo q es, no por los giles q lo puedan ver, jaja... pero obvio q siempre es bueno leer gilipolladas como la anterior, jaja... con cariño.

Anonymous said...

...amo Vaplaraiso, es mi paraiso donde escaparme, sola, con mi edu o con amigas...y ahi está parte de mi vida universitaria...con cerros, protestas, compartir con amigos una chela y la amistad deveras, ver el mar, sentir ese viento exquisito, comer chorrillanas, pasear en barquito, comer helados de sustancias(te acordai?), y mil cosas q hacen de esta ciudad un lugar único e irrepetible...
demás estas invitada al dpto...ya no quiero quedar de chamullenta...
Mayo.

feñita said...

Bueno, los pasajes a Valpo, sólo tienes q recordar, ya sabes q amo Valpo, y tú ayudaste en q creciera ese amor, a través de mostrarme lugares bkns en él, y el haberlo pasado la raja... Ufff, helados de invierno, me encantan, siempre son una buena opción, ojalá supiera dónde qdó esa foto q nos sacamos, si la encuentro algún día o tú la tienes de otra cámara, me la mandas no más. Y nos vemos en el J. Cruz, jaja.